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viernes, 7 de diciembre de 2012

Y que la botella guarde nuestro mayor tesoro.

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20 vueltas atrás, Ávalon, rey Arturo, Lancelot, Morgana, Nimue, Merlín, Celeste. Muere el rey, Nimue llora, Lancelot se marcha, Morgana corre tras de él. Marcus llora. Todos lloramos. Las velas ascienden. Precioso, simplemente precioso.
30 vueltas atrás, bosque inmenso, mar, snitches, lanzas, Bimbo, tribuo Aranasi. Rowina, Helga, Peeves, espirales, risas, conocimientos, Godric, Salazar, Eric el Rojo, Carol, Jason, Maximiliam, dragones, recuerdos, Ierobim, Estrella del Norte, conocimientos, retos, ganas, ideas, alegría, Gwen dirige, todos juntos, la réplica es perfecta. Isla Skie, huevo de hébrido, huevo de colacuerno, McFusty, travesía, perla de la atlantida, despedidas, fénix.
60 vueltas, casa, Marvin, Hannah, Hugo, Halloween, cena, conversación, tranquilidad, Marcus corre, Sally corre, Dumbledore se levanta, los profesores también, les seguimos, Dafne en el suelo, Violetta llora, La camara de los secretos ha sido abierta, Astoria pasmada, consuelo, sala común, Leslie, miedo, Marvin.

¿Habrá algun Halloween tranquilo?


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martes, 16 de octubre de 2012

Historias que contar a tus hijos antes de dormir 3

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Estaba nerviosa, realmente nerviosa, era la primera vez que se alejaba de escocia. Aunque siempre había querido ir a Londres, estaba realmente asustada. No escucharía a su madre preparando el desayuno, ni a su padre cantando mientras acicalaba a Abismo, su  augurey para que ella pudiese volar un rato antes de ir a estudiar. Pero era la hora. Tenía ya todo preparado,  y esperaba nerviosa en la puerta sentada en su baúl golpeando nerviosamente con los pies en el suelo.
-Hija, relájate.
-lo siento mamá, es que estoy bastante nerviosa, no conozco a nadie y no voy a ver a abismo en mucho tiempo…
-tranquila, conocerás a alguien en seguida, y tu padre cuidará bien a Abismo, te mandaré una lechuza semanal para comentarte como está ¿vale?
-vale mamá, vámonos ya.
La estación estaba abarrotada y Anne ya no sabía a donde mirar. Había tantísima vida a su alrededor que todo la desconcentraba. Apresurada subió sus cosas al tren  y las colocó rápidamente en un compartimento vacío y bajó corriendo a darle un último beso a su madre  y recordarle su promesa de la lechuza semanal.
Cuando subió, en su compartimento, una chica delgada con un pelo rubio ceniza cayéndole por los hombros, y de apariencia sumamente delicada,  estaba terminando de colocar sus cosas  ayudada por un chico que parecía mayor que ellas, que en cuanto terminó les dedicó una sonrisa a ambas y salió de allí. La conversación no fue muy amplia, aquella chica era muy tímida  pero fue lo suficientemente  para saber que se llamaba Sabrina, Sabrina Menkalinam y que tenía una hermana.  Ambas coincidieron en la misma casa.
Un día caminando por el pasillo camino a la biblioteca hablando con Sabrina sobra la clase de transformaciones, cuando, tropezando como siempre con su propio pie, vio que caia de bruces contra el suelo. Cuando esperaba el batacazo, nunca llegó, un chico, con el pelo azul la tenia agarrada por la cadera y Sabrina estaba sujetándola por los brazos.
-Gracias, soy un poco torpe cuando estoy concentrada en otras cosas.
-No pasa nada, me llamo Bryan, Bryan Nowell.
-Encantada, ella es Sabrina  y yo soy Anne.
-Chica realmente vives en otro mundo, soy compañero tuyo de casa.
-oh, entonces ¿no te molestará venir a estudiar no? Sabrina iba a echarme un cable con transformaciones.
-En eso soy todo un experto- dijo al tiempo que su pelo azul se transformaba en rojo. Y enganchaba a Anne por el brazo.- Vamos a ser grandes amigos.
Pasó el tiempo y el metamorfo, Anne y Sabrina se convirtieron en tres inseparables.
-¿por qué no se lo dices de una vez?- dijo exasperada. Estaba cansada de ver las miradas que Bryan le dirigía a Sabrina cada vez que ella no estaba atenta.
-Sería fastidiarlo todo y deja de insistir Anne, es imposible.
-Si no lo intentas no lo sabrás- dijo cerrando los libros y, alzando un poco más la voz dijo- ¿me acompañáis? Quiero intentar algo y me gustaría que estuvieseis.
Salieron a los jardines, era un día curiosamente soleado, como si el tiempo les estuviese invitando a permanecer allí.
-¿sabéis que he estado estudiando Animagia duramente verdad?
-como para no saberlo, un día tendré que arrancarte el libro que te dio Nell de las manos.
-pues, veamos si me estudio dio resultado.
Se concentró, sintió como si fuese un lince, pensó como si fuese un lince, quería ser un lince, amaba los linces, y de pronto comenzó a sentir los cambios en su cuerpo,  su columna se arqueó sus extremidades se encogieron  y su melena cobriza se extendió por todo su cuerpo. Abrió los ojos y su mirada era mas precisa, agudizó su oído y podía oírlo todo, desde las respiraciones contenidas de sus amigos hasta una lechuza que pasaba por el jardín en aquel momento, probó a moverse y vio como sus extremidades felinas respondían. Alegre, echo a correr, y corrió alrededor de sus amigos, que comenzaron a aplaudir felices. Lo había conseguido, se había transformado en lince, había cumplido su sueño.  En cuanto se desconvirtió Bryan se abalanzó sobre ella y la elevó por el aire completamente feliz.
-¡Lo has conseguido Anne! ¡Lo has conseguido!- la bajo al suelo y le dio un terrible abrazo al tiempo que le decía.- sabía que podías hacerlo, eres una lince preciosa Anne Elisabeth Parker.
Ella feliz contestó:
-¿Ves Bryan? Si no lo intentas, nunca lo lograrás y nunca sabrás si eres capaz de algo.- le dio un beso en la mejilla y salió corriendo a abrazar a Sabrina que saltaba de felicidad.
Lo había conseguido. Y lo había conseguido junto a sus mejores amigos. Estaba feliz. No podía esperar para enseñárselo a la profesora McGonagall.
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miércoles, 10 de octubre de 2012

Historias que contar a tus hijos antes de dormir 2

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La nieve comenzaba  a caer, aquellas navidades había pedido quedarse en  Hogwarts, Sabrina se quedaba y para ser sinceros, no le apetecía separarse de ella. Pero el destino, mortalmente gracioso, hizo que Sabrina recibiese una lechuza de sus padres y se fuese de Hogwarts ha pasar las navidades con su padre, que ya había perdido parte de la cabeza. En el castillo quedaban pocos. Andaba pululando por ahí el pequeño de los Black, como cosa curiosa estaba solo. También estaba el pequeño de los Nell acompañado por su novia y su amigo Cattermole, la joven  Abdalaria  correteaba de mesa en mesa, también  se había quedado su prima  y eso le hacia sentirse un poco menos solo.
Caminó por los pasillos hasta el aula de astronomía, nadie iba allí, pero a él le encantaba sentarse allí arriba a leer sobre maldiciones impronunciables  y viejas leyendas. Muchas tardes, se las pasaba tumbado en el frio suelo mirando al cielo imaginándose las mil aventuras que viviría cuando terminase en Hogwarts. Soñaba con Sabrina a su lado, viviendo una vida nómada, amaneciendo cada día en un lugar distinto, pero siempre con ella. Anne le había dicho que tal vez era hora de decirle a Sabrina lo que sentía, pero él consideraba que no era el momento.
Subió la eterna escalera hacia la torre de astronomía  y se encontró con una animada música que descendía por las escaleras, asique, intrigado, comenzó a subir más rápido.
Cuando llegó arriba, encontró a mano derecha un gramófono reproduciendo como un loco, y a la izquierda cerca de 15 libros sobre criaturas mágicas.
Siguió caminando hasta encontrarse de bruces con el pequeño de los Nell que estaba recostado contra una pared, con otro libro en sus manos. Ni se percató de que Bryan había llegado. Tosió, carraspeó, y solo le falto lanzar  chispas con su varita, que el joven Nell no se enteraba de nada, estaba como absorto en aquel libro que, según alcanzó a ver era una novela muggle.” Longshot Poems for Broke Players” de Charles Bukowski. Cansado de que no le hiciese caso, apagó la música provocando que el joven reaccionase.
-¡eh, ahora venía la mejor parte! Oh, lo siento.- dijo levantándose y acercándose a Bryan, que le miraba fijamente.
-¿Qué haces aquí Nell?- preguntó más que sorprendido.
-Cuando consigo nuevo material vengo aquí. Lo llevo haciendo por años, huir de mi hermano es un trabajo a tiempo completo.
-¿huyes de tu hermano?
-Claro,  si en mi familia se enteran que me intereso por cosas muggles me desheredan, por cierto, me llamo Dustin, ¿tu eres?
-Bryan, Bryan Nowell. Siento haberte molestado ya me voy- dijo dando la vuelta ligeramente desilusionado por su cambio brusco de planes.
- eh, no tienes por qué irte, puedes quedarte aquí, además, la música siempre suena mejor con compañía.- dicho esto, volvió a encender la gramola y continuó  escuchando la canción mientras volvía a donde había estado situado antes, tarareando de vez en cuando.
-¿Qué  estamos escuchando? – preguntó Bryan sentándose cerca de Dustin y sacando su propio libro sobre la mitología azteca.
-Break on through de The Door.
-¿enserio? ¿Te gusta The Door? ¿Dónde está tu gusto musical Nell? Los Rolling son mejores  en todos los aspectos. ¿Has escuchado Start me up? Es la mejor canción de todos los tiempos, deberías aprender un poco.
-¿Los Rolling? Jamás. The Door es mil veces mejor, y puedo ponerte vinilos de los dos grupos para compararlos.
Tras tres horas de discusión sin sentido sobre grupos musicales, los dos, sin saber como, terminaron cantando a voz en grito juntos en la torre de astronomía.
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Historias que contar a tus hijos antes de dormir.

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Los pasillos estaban vacíos, los pasos acelerados del joven moreno resonaban por todo el castillo. Llegaba tarde, como siempre. Había pasado las últimas tres horas en la biblioteca, viendo como su joven novia vagaba trabajando cargada de libros. Era bastante hábil, pero  últimamente se veía saturada de trabajo y él siempre estaba dispuesto a ayudar, y más a ella. Era el último daño de Dustin, mientras que Emily aun estaba en quinto curso. Tendría que haberle hecho caso a Cattermole. Debería haberle pedido salir a  Alice Nowell, pero Longbottom estaba muy pendiente de ella  y su primo Bryan no le quitaba el ojo a Dustin. Aquello era un  autentico fastidio.  Debía dejar de pensar en ello, y acelerar, ya llegaba tarde a encantamientos y no se lo podía permitir, no ese año.
Entró corriendo, llevándose por delante a una chica de pelo castaño claro casi rubio, rizado. El emblema de Ravenclaw fue visible en su túnica en lo que caía estrepitosamente al suelo con todos los libros que  llevaba encima. Cuando se levantó, miró enfadadísima a Dustin. Le parecía que echaba chispas por los ojos y se quedó como hipnotizado por esos ojos verdes amarillentos que le estaban matando. Él la veía gesticular, como si le estuviese chillando, pero no se enteraba de nada. De pronto un manotazo en la cara le sacó de la ensoñación  y le apartó del camino de una muy mal humorada Ravenclaw.
-Buena jugada Nell, has mosqueado a Anne Parker, estás perdido- comentó Bryan cuando Dustin se sentó detrás de él. La joven Sabrina, sentada a su lado, solo atinó a girarse en su asiento y dedicarle una sonrisa de compasión.
-Bueno, ahora que el joven Nell se nos ha unido, empezaremos por la siguiente lista de encantamientos-  Mientras Flitwick agitaba su varita como un loco explicando Dustin no sabía que hechizo, se encontró a si mismo pensando  en cómo sería mantener una conversación seria con  Parker. Sin duda tenia carácter.
La había visto a menudo con Bryan y Sabrina y no le parecía tan agresiva y peligrosa como hacía un momento. Pensó que, tal vez, si conseguía que Parker se llevase bien con él, Bryan aflojaría la guardia alrededor de Alice. Alice, fantaseando con ella pasó las horas.

Era la décima carta que quemaba de Cristina Smith. La verdad es que no podía quejarse de su éxito, los genes de su padre habían hecho de él un joven muy atractivo, pero él, incluso estando como en aquel instante, mirando a su novia, no podía dejar de pensar en Alice. Era tan dulce, tan agradable, amable, atenta, cálida, amigable, su sonrisa era tan alegre…
-Sigo esperando una disculpa Nell-  Parker se sentó cortándole la vista de Emily, eso le causaría problemas  con su novia más tarde, pero ella se acomodó en el asiento de la biblioteca.  Tras su asombro por la osadía de la Ravenclaw,  sacó su mejor sonrisa, la que llevaba la marca Nell grabada a fuego, se inclinó hacia ella y con la voz más amable y dulce que fue capaz de poner  le contestó.
-Lo siento Anne, iba con mucha prisa y no me fijé, lo siento, ¿estás bien?- pensó que al llamarla por su nombre y no por su apellido, quedaría aun más sincero.
-Perdonado. Pero como vuelva a pasar, sabrás lo que es la furia de Anne Elisabeth Parker y no es una amenaza, solo una advertencia.-  se levantó con un movimiento grácil, pero algo se enredó en sus pies y la hizo caer. Al ver como el impacto contra el suelo era inminente, Dustin, la rescató del golpe y la situó en una silla, para posterior mente recoger el libro que había caído con ella.
-“Animagia: fase 3” puedo ayudarte si quieres, leí ese libro el año pasado un par de veces. Aunque si me permites la intromisión, creo que…- Dustin fue corriendo al cuarto pasillo, tercera estantería, cogió el sexto libro empezando por la izquierda y volvió junto de Anne a toda prisa- Este te vendría mejor “Animagia con carácter” te será más útil. Bueno, hasta pronto.
Y salió de la biblioteca sintiendo la mirada hiriente de Emily en la nuca, como había sospechado, ella había hecho caer a Anne.

Dustin nunca supo que  pasó para que todo cambiase tanto. No sabía si pensar que Bryan se había golpeado la cabeza, si los planetas se habían alineado a su favor, o si alguien le estaba gastando una broma pesada, pero a las dos semanas de pedirle perdón a Anne,  Alice se acercó a él a pedirle una cita. Al fin, después de años, tenía una cita con Alice Nowell.
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domingo, 7 de octubre de 2012

Expecto Patronum

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Esta soy yo. Megan Nicole Nell. Que más da que durante siete años fuese Veronika Menkalinam, que más da que tenga un hermano y que  naciese el 15 de Enero. Me llamo Megan Nicole Nell, hija de Dustin Evan Nell  y Anne Elisabeth Nell, soy hija única,  y nací el 7 de Febrero. Mis abuelos maternos tienen una granja de Augureys en  escocia, y mis padres una libreria. Siempre que puede mi padrino Bryan Nowell se pasa por mi casa a visitarnos y a hacer el idiota con mi padre. Mi novio se llama Marvin Macnair, su tutor legal es mi padrino, y pensando en ambos he conseguido cojurar un patronum con solo 12 años. Mi mejor amigo se llama Marcus Cepheus Black y mi mejor amiga Violetta Juliette Black. Tengo dos compañeras de habitación hiperactivas a las que me encanta fastidiar y he comenzado a trabajar como ayudante en la libreria de Hogwarts. Mi mayor preocupación a día de hoy es aprobar el segundo curso en Hogwarts. Porque esta soy yo, Megan Nicole Nell, una pequeña metamorfa ,y esta es mi vida y nadie va a cambiar eso.
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domingo, 23 de septiembre de 2012

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Draco Dormiens Nunquam Titillandus
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domingo, 22 de julio de 2012

De una cosa a la otra.

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No sé como ha pasado esto, pero de ir a casa de mi prima a haber quedado durante todo el mes de agosto con Draco Malfoy. Cuando se lo cuente a Hannah y a Daysi se mueren del patatus. De hecho, no sé como no me he muerto del patatus yo. Definitivamente, estoy deseando que empiece el curso y que vuelva todo a la normalidad.







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miércoles, 30 de mayo de 2012

Estoy asustada.

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No sé nada de mi misma.







Estoy deseando verte. Te echo de menos.
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martes, 15 de mayo de 2012

Si pudiese entender....

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si pudiese escuchar lo que piensan mis mascotas, posiblemente me asombraria.  Adoro a mi gato y mis dugbog Hannah y Violetta me han hecho un regalo genial. Estoy segura que Barrel está muy contento ahora que Lulu ha venido a nuestra familia. Mi padre, por el contrario no está tan contento, pero es divertido.
Renzzo, Barrel, Lulu, sois lo mejor que tengo, junto con el teatrero de mi padre y la seria y disciplinada de mi madre. No me arrepiento de ser de esta familia.
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martes, 24 de abril de 2012

Espejito espejito ¿quien es la mas bella de hogwarts?

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Me encanta mi regalo. Stuart es genial. Aunque la gente me mira raro por ir con un espejo por los pasillos, pero me ayuda a ser mejor, ademas estoy acostumbrada a que me miren raro.
Verano, Escocia, Augureys, Abuelos,Amigos, Acampada, Papá, Mamá. Que poco queda.
Examenes. Eso si que da miedo, no tanto como una acromantula, pero da miedo.
Tengo que desconectar, Hermione me chilla, no le gusta que deje de estudiar ni un minuto, tampoco le gusta que me ponga su pelo. Es divertido.
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miércoles, 7 de marzo de 2012

Noches... Místicas.

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Desafio el límite de mi naturaleza. Conseguí lo que quería. Podré aullar a la luna y correr por los bosques. Seré libre. Suena guitarra blanca. Amoris Causa. Tal vez sea hora de avanzar.
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miércoles, 18 de enero de 2012

Logros, Logros dentro de poco conseguiré todo.

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Parece que finalmente despues de tanto altibajo, conseguí pasar airosa el curso, diria "de puntillas" como dice Daysi pero no es así, me niego a pensar que es asi (aunque algo de puntillas si que fue pero... para mis padres no). Despues de que Violetta me rompiese el velo, por segunda vez,  y de descubrir  que soy metamorfa (síiiiiiii soy metamorfa) aun no le he pillado el truco del todo, pero lo conseguiré, de hecho, el primer dia, conseguí cambiar mi nariz por un hocico de cerdo (cosa que Peeves me recordará toda la vida). Por desgracia he descubierto que ya no puedo ser animaga. Ya no podré ser un lince como mamá o un lobo como Marvin (esto ultimo nadie lo sabe, pero desde que supe que Marvin era hombre lobo, quise ser lobo para poder comprenderle mejor), pero bueno, pese a todo, puedo cambiarme lo que quiera. Si te fijas, podrás verme por los pasillos entre clase y clase cambiandome el color de pelo o el largo o el  color de los ojos. El otro día  sin ir más lejos, conseguí cambiarme el pelo y la cara. Conseguí cambiar mi color de pelo a rosa con estampado de leopardo al igual que el hozico que leopardo. Lo hice delante de todo el comedor solo para que Daysi me contase su secreto (cosa que acabo de recordar no hizo). Se lo sonsacaremos, Hannah y yo conseguiremos descubrir por qué se escapa tan amenudo. Poco más tengo que añadir.


con el pelo azul cian y los ojos malvas, se despide Megan.
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lunes, 14 de noviembre de 2011

Jugarse el pellejo.

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Estoy sentada en la biblioteca. Hay bastante agetreo. Herminone camina de un pasillo a otro cargada de libros, Hannah curiosamente, esta callada con las manos en su cabeza, completamente concentrada y en silencio. Esta tarde se celebrará Halloween, Daisy anda pululando por la sala común buscando cosas relacionadas con Halloween, estaba espídica por lo que no se podia estar con ella.  La verdad es que no consigo concentrarme del todo, Marvin me tiene bastante preocupada. Está muy raro.

Por la mañana amanecí antes que Hannah y Daisy como cosa curiosa. Normalmente suelen despertarme saltando en la cama las dos y termino persiguiendolas por la sala común. Me coloqué la túnica y bajé a la sala común con uno de mis libros, y me senté junto al fuego esperando a que las dos bajasen. Primero bajó Cedric, que como todas las mañanas, me sonrió me dijo buenos días y  salió de la sala común. Es tan... Cedric. Lo que me llamó la atención, es que Marvin no bajó acto seguido con Hugo riendose. No le di importancia en el momento. Después una vez bajaron Hannah y Daisy nos dirigimos al gran comedor. Mientras desayunabamos  Violetta se acercó a mí.
-Oye Megan ¿qué animal tienes?
-Un gato. ¿por qué?
-Entonces, luego consigue una rata, unos bollos y después de las clases de la tarde, al terminar las pruebas de Quidditch. Hasta luego.

No sabía de donde sacar una rata. Solo se me ocurria la rata de Ron, y no era plan de quitarsela para que Violetta practicase lo que fuera que quisiese practicar con ella. Recordé que mi madre me contó cuando era pequeña se rumoreaba que en las cocinas de Hogwarts habia ratas. La cocina, según me dijo mi madre, la cocina se encontraba detrás, de un cuadro de un frutero,  al cual se accedia, haciendole cosquillas a la pera.  Fue la única solución que se me ocurrio.Pregunté a Hannah esperanzada para no tener que ir junto de Marvin a pedirle un favor.
-Oye Hannah, ¿me acompañarías a las cocinas a buscar una rata?
-¿estás loca Megan? las cocinas están prohibidas. Además ¿para que quieres tú una rata?

-Por nada, la necesito para practicar un hechizo. Y no se me ocurrio otro sitio para encontrarla que en las cocinas. Anda Hannah por favor no me hagas pedirselo a Marvin.
Hannah sonrió  con malicia mirando a Daisy y me  miraron de vuelta.
-Allí está  Marvin. Ve con él.
-¡Ah!¡Os odio!
Me levanté indignada y me dirigí hacia Marvin que como cosa rara estaba terminando ya  de desayunar y andaba con unos papeles completamente serio, en vez de, como de costumbre, riendose con Cedric, Hugo y Natalie. Me sorprendió bastante, pero no le di demasiada importancia. Me senté a su lado que estaba vacio y le dí un codazo ya que no se percató de mi presencia. Otro hecho que me sorprendió la verdad es muy raro.
-¡Marvin!
Él, me miró serio y al verme cambió rápidamente la expresión y la cambió por una sonrisa.
-Buenos días ¿qué tal?
-Marvin... Tengo que pedirte un favor- dije bajando la mirada ya que al fin y al cabo yo no quiero pedirle ningun favor a Marvin.
Él me miró con una ceja levantada y su sonrisa aun puesta en los labios. Le sorprendí bastante.
-¿un favor?
-Sí. ¿Me acompañarías a las cocinas a por una rata?
-¿a las cocinas?- alzó nuevamente la ceja y siguió hablando.-¿para qué quieres ir tú a las cocinas?
-Necesito una rata. Para hechizos.
-está bien, te acompaño pero...- se empezó a poner algo nervioso, estaba raro, muy raro- a la hora de la comida, tengo que hacer cosas hasta entonces.
-Está bien. Gracias Marvin.- Como le vi muy raro, cuando me levanté le di un beso en la mejilla. Él se quedó un poco sorprendido, ya que nunca le doy un beso. Cuando me giré, por mi desgracia, estaba Cedric mirandome con una ceja levantada maldije mentalmente.
La mañana paso tranquila, las clases de la mañana se me pasaron rápido. A la hora de la comida, entré en el comedor y busqué a Marvin. No estaba. Me dirijí a la sala común en la que tampoco se encontraba. Pasaba por allí Cedric, asique resignada suspiré y le pare:
-Cedric
-Dime Megan
-¿has visto a Marvin? habiamos quedado a la hora de la comida y no le encuentro.
-Esta en la habitación.
-Gracias Cedric
-De nada. pasa buen día
-Oye espera, ¿sabes si le pasa algo?, esta muy raro hoy, demasiado serio ¿le ha pasado algo? ¿está bien?
Cedric me sonrió con picardia ya que le estaba preguntando por Marvin,  cosa que nunca hacia.
-No sé nada, a lo mejor solo está estudiando, cuando estudia, suele centrarse demasiado y tomarselo muy en serio.No te preocupes Megan.- me puso la mano en el hombro y se fue.
Fui a la habitación de Marvin donde le encontré sentado en su cama, cabizbajo, completamente serio. Toqué la puerta y no se giro.
-¿Marvin?- dije lentamente entrando en su habitación y sentandome a su lado mirando un poco por encima las hojas que tenia en sus manos.
-Dime ¿que haces aquí?
-Habíamos quedado a la hora de comer para ir a las cocinas.
-Mierda, es cierto, lo siento. Vamos ahora.-dijo cambiando su cara para sonreirme. Se le notaba cansado. Estaba raro, era como si la sonrisa no le llegase a los ojos.
-Marvin ¿estas bien?
-si si, perfectamente, anda, vamonos, tu guias, que yo no sé donde estan las cocinas.
-vale
Nos dirijimos al primer piso, en silencio, como cosa muy extraña, por lo general, solemos ir discutiendo. Cuando llegamos frente del cuadro, miré a Marvin y  le dije:
-Esto que voy a hacer ahora, no lo tengas en cuenta, pero es la manera de entrar.
Me acerqué al cuadro y comencé a hacerle cosquillas a la pera, acto seguido, el cuadro se desplazó descubriendo unas escaleras qu bajaban a una cocina tan grande como el gran comedor, donde los elfos domésticos correteaban de un lado a otro  cocinando. Al vernos entrar, uno de los elfos se acercó a nosotros con una magdalena en las manos.
-Perdone, ¿me puede ayudar? esque... he perdido una rata... y la vi pasar debajo del cuadro. ¿podrian ayudarme a buscarla?
-Claro.- contestó el elfo domestico  mirando por todos lados  pero sin terminar de moverse del sitio
discretamente le pasé a Marvin la magdalena, la cual aceptó encantado.
Al rato, se nos acercó una elfa y nos miró seriamente, bueno, realmente me miró a mi seriamente, ya que Marvin se puso a pulular por la cocina alucinado.
-No deberiais estar aqui, está prohibido.
-Lo sé, y en seguida nos iremos queremos incordiar lo menos posible pero se me perdió mi rata y la vi colarse debajo del cuadro que nos trajo hasta aqui y si nos pudieseis ayudar a encontrarla...
La elfa, chasqueó los dedos y todos los elfos miraron hacia ella.Dijo la palabra rata  y todos los elfos domesticos comenzaron a correr de un lado a otro buscando la rata. De vez en cuando, el elfo de las magdalenas nos acercaba una la cual yo cogia y le pasaba distraidamente a Marvin.
De pronto vimos como la puerta de la cocina se abria y bajaba por las escaleras el profesor Quirrell. Yo me quedé petrificada en el sitio, sin poder moverme, me acababa de meter en un lio que me podia costar la expulsión de Hogwarts.
-Se-eñorita Nell, ¿qu-ee hace usted aquí-i? saabe que esta pro-prohibido para los alumnos.
-Lo sé, lo siento señor Quirrell, pero mi rata se coló por debajo del cuadro y vine a buscarla con...- me giré y vi que Marvin habia desaparecido. Recorriendo la habitacion con la mirada, le encontre escondido debajo de la mesa, comiendose otra magdalena.- con bastante prisa sin pensar en las consecuencias.
-E-esta bien señorita Nell, en cu-uanto tenfa la rata vayase. No le diré nada al profesor Du-umbledore. Ahora si-i me disculpa.- alzó la mano y apareció un elfo domestico con un plato lleno de galletitas verdes. El profesor Quirrell cogió el plato y se sentó a la mesa a comer sus galletitas.
Cuando pasó por mi lado, me fijé en una pequeña mancha plateada que bajaba por el turbante del profesor Quirrell, me resultaba algo familiar, pero no conseguia asociar qué podia ser.
Al poco, se me acercó la elfa domestica, con una rata gris en las manos.
-¿es esta?
- si si si , muchas gracias.
Podria haberme ido, pero no podia dejar a Marvin alli, asique me acerqué disimuladamente a la mesa bajo la que estaba Marvin.
-tenemos que irnos- le dije susurrando
-espera un poco a que se valla.
-está bien, esperaremos.
Disimuladamente me acerque un poco mas al profesor Quirrell,  tenia que averiguar que era esa mancha plateada de debajo del turbante. tuvimos que esperar un ratito mas hasta que el profesor Quirrell salió de la cocina, Marvin salió de debajo de la mesa, riendo divertido.
-esto es genial Megan, que divertido.
-calla que he estado apunto de meterme en un lio de los gordos.
Cuando ibamos a salir de la cocina el elfo de las magdalenas le dio otra directamente a Marvin, que cuando se la iba a llevar a la boca, se la quité de las manos, y me la comi yo, dejandole con la  boca abierta, para terminar riendose a carcajadas.

Nos despedimos en la sala comun, yo cogi la rata y subi al gran comedor, donde pasé la tarde junto con Luna leyendo el Quisquilloso, que traia un muy interesante artículo sobre los centauros.
A la hora de la cena apareció Violetta apresurada y con una cara de enfado que no cabia en ella misma. Cogi los bollos y la rata que habia sido la elegida para sufrir las penurias de la joven Violetta y fui junto de ella.

Nos dirigiamos al aula de encantamientos en silencio, hasta que al pasar por el tercer pasillo, del lado prohibido  nos llegó un rugido y un golpe muy fuerte en una de las puertas.
-¿has oido eso?
-Sí. ¿vamos a mirar?
-claro. ¡Lumox!
Una luz aparecio en la varita de Violetta, y nos adentramos en el pasillo prohido,  una vez alli, notamos como la tercera puerta a la derecha, era golpeada por algo desde dentro, y de pronto, otro rugido. Intentamos abrir la puerta, pero por desgracia, no conociamos ningun hechizo para abrirla asique  decidimos salir del pasillo, con tan mala suerte, que a la salida estaba el profesor Snape, que nos descubrió y  centró la mirada completamente en Violetta, ignorando que yo estaba alli. Casi mejor, ya habia tenido un encuentro con un profesor en una situación prohibida y algo me decia que en este caso, Snape no iba a ser tan benevolo como el profesor Quirrell. No sé que le dijo a Violetta, algo sobre que el pasillo era peligroso, pero no atiné a escuchar nada más. Cuando llegamos a la sala de hechizos, y despues de que Violetta convirtiese a mi ya querida rata en una copa y que me aturdiese a mi un minuto o dos, se me ocurrio una idea.
-Oye Violetta, estamos solas aqui, ¿te parece si cotilleamos por el aula? a lo mejor encontramos algo interesante.
-Creo que me vas a terminar cayendo bien.
Comenzamos a cotillear el aula, revolviendo libros, abriendo cajones y no encontramos nada, salvo un cajon que estaba cerrado. La curiosidad me podia, tengo que averiguar qué hay en ese cajon.
-¿sabes Violetta? tenemos que averiguar un hechizo para abrir cerraduras, así, conseguiriamos abrir la puerta del pasillo prohibido y este cajón.
-miraré hechizos y volveremos
Dicho esto, cada una se fue a su sala común. Como de costumbre, esperé un rato en la sala comun a que Cedric y Natalie terminaran la ronda y me fui a mi habitación. Alli, cuando entré Miranda me esperaba con un libro mio en las manos.
-Oye Megan, ¿te molesta que te lo coja? esque me llamó la atención, prometo que te lo devuelvo en cuanto lo termine.
-puedes coger los libros que quieras, mientras luego los coloques, no como hace Daisy que los deja por ahí desperdigados...- de pronto una idea resonó en mi mente- eso sí, ¿me lo dejas un momento antes de quedartelo?
Hojee el libro, hasta que encontré lo que buscaba: Sangre de unicornio, eso es lo que  caia desde el turbante del profesor Quirrell, sangre de un ser sagrado. Con esa idea me fui a dormir.

Y aquí estoy, esperando a ver que me depara esta mañana del dia de halloween, promete ser interesante. algo me dice que si.

Hasta pronto.
Megan Nicole Nell
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Diseñado por: Compartidísimo
Con imágenes de: Scrappingmar©

 
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